Tener miedo al exponerte en redes sociales es muy habitual, especialmente si no lo sueles hacer en tu vida personal. Cuando tienes un negocio, la duda es: ¿tienes que exponerte? Y si sí, ¿cómo puedes quitarte ese miedo? En este episodio te voy a dar herramientas para descubrir si realmente tienes que ser la cara de tu negocio en redes y, de ser así, cómo trabajar esos miedos.
¿No quieres salir en redes sociales o te gustaría pero te da vergüenza?
Yo misma pasé por eso. ¡Flipas! Yo, que tengo un podcast en vídeo, que hago ponencias ante cientos de personas, que doy clases en vídeo y en directo… Pero no comenzó así. Al principio, en mis tutoriales de ganchillo, solo se veían mis manos y unos subtítulos, ¡ni siquiera quería grabar mi voz! Después, me di cuenta de que para conectar con la gente, en mi caso, tenía que aparecer yo.
Y es que, aunque me daba un canguelo enorme, en el fondo me apetecía hacerlo. Esa era la diferencia. El problema no era no querer. Era el apuro que me daba.
Sé sincera: si pudieras publicar algo en redes sociales y supieras que nadie de tu círculo, de tu familia, de tus conocidos, de gente que te puedes cruzar por la calle, nadie lo pudiera ver, ¿publicarías?
Si es que sí, ¡bienvenida al club! Yo también era de esas que tenía que superar la vergüenza. Si es que no, que aunque es poco habitual podría ser que fuera tu caso, y te dan completamente igual las redes, quédate a la segunda parte del episodio. ¡Pero veamos el primer caso!
1. El miedo a aparecer en redes sociales y cómo trabajarlo
Puede que te dé mucho apuro lo que vayan a pensar de ti cuando apareces en redes. Siento decirte que no hay una varita mágica para hacer que tu pudor desaparezca. Pero lo que sí puedes hacer es trabajar esa inseguridad. ¿Cómo?
- No es que tengas que salir de repente siendo la reina, que sería genial, pero si no te nace así, lo tienes que hacer pero poco a poco. Es como si tuvieras miedo a las alturas: primero te subes a poca altura, que te supere un poquito pero que sea manejable y luego vas aumentando. Con las redes sociales pasa igual: empieza por mostrar tus manos, una foto tuya en vez de salir hablando, graba tu voz en off…
- Recuerda también que una cosa es salir para hablar de ti personalmente y otra es para hablar de un servicio o un producto o una causa. Mueve el foco de atención a esto último: si hay una sola persona que vaya a beneficiarse de lo que le estás contando, ¡ya ha valido la pena!
- Otra cosa que puedes hacer es usar una cuenta que no compartas tú personalmente con la gente de tu entorno. Si te descubren por el algoritmo, ¡genial! Pero no tienes que hacer bombo y platillo si es que que te vean hace que te dé palo aparecer. Además, recuerda que no estás perdiendo clientes en este caso: seguramente tu entorno, tu compañero de trabajo, la de la panadería, el amigo de tu prima, no son clientes potenciales que vayan a interesarse por comprarte. ¡Así que no tienes que invitarlos a que te sigan si no quieres! Enfócate en el cliente al que quieres atraer y pon el foco en el producto, conecta con las redes sin la carga de que tus conocidos te estén mirando.
La persona que más te está juzgando eres tú. El resto del mundo puede pensar lo que sea y al segundo ya se han olvidado. Mis alumnas de la Academia de Artesanas Emprendedoras lo viven así: puede que a alguna le diera vergüenza al principio, pero después le cogen el tranquillo y se dan cuenta de que hablar de lo que les apasiona en redes es un sueño, un escaparate gratuito para hacer llegar su producto a mucha gente.
2. Si decides no aparecer en redes sociales…
Antes de tomar esta decisión, es importante que sepas que hay un caso en concreto en el que es imprescindible que aparezcas en tus redes sociales: si estás construyendo una marca personal. Ese es mi caso, por ejemplo. Yo aparezco en redes porque lo que yo ofrezco es que la gente trabaje conmigo mano a mano, unirse a mi academia, a mis cursos, a mi club de ganchillo. Por eso, es necesario que me conozcan, que sea transparente.
Pero, ¿y si lo que estás construyendo no es una marca personal sino de producto? Aunque suma mucho, especialmente en las marcas artesanas, no es absolutamente necesario. Por supuesto que, como te decía antes, ganas experiencia con la práctica, y en esta era en la que la IA avanza a pasos agigantados, el público se aleja más de ese tipo de publicaciones y quiere ver a gente real; es por eso que mostrarte ayuda mucho. ¡Sigue los consejos de la parte anterior para publicar!
¿Qué opciones tienes para no mostrar tu cara?
- Puedes usar a una persona cercana como imagen de la marca. Esta persona debe representar a la marca y a tu cliente ideal. Por ejemplo, si tu producto son bolsos para mujeres adultas que van a eventos muy formales, pues no tendrá sentido que uses a tu sobrina de 20 como modelo. Esto no sería coherente con tu cliente ideal. Busca a alguien que esté alineado con tu cliente ideal. Además, asegúrate de dejar las cosas claras y tener bien atado el tipo de acuerdo o de colaboración que estáis haciendo.
- Puedes contratar modelos. Así podrás organizar una sesión de fotos con varios productos. Por ejemplo, con una misma modelo puedes hacer fotos de toda tu línea de accesorios de pendientes, collares, pulseras… También puedes optar por el contenido UGC (user-generated content), es decir, que contrates a un creador o creadora de contenido, para que grabe el contenido con tu producto para tu marca. Eso sí, siempre respetando siempre lo mismo de antes: que la modelo tenga cohesión con tu cliente ideal.
- Puedes hacer contenido sin cara, faceless content. En 2025 hubo un boom de marcas con este tipo de contenido que no muestra una cara. Hay perfiles que lo han sabido hacer muy bien sin despersonalizar el contenido o la comunicación.
El uso de la IA en redes sociales
Es una alternativa válida utilizar la IA, pero hay que hacerlo con cuidado. La IA puede desde crear avatares, modelos, productos, voces sintéticas… a usar fotos y vídeos tuyos para mejorar o crear a partir de ahí.
Lo que a mí me parece ideal es usar la IA como editor si no sabes hacerlo de otra manera o con un programa de edición: podrías, por ejemplo, subir tu foto para que mejore la luz y el color sin modificar tu cara. También podrías darle una foto de tu producto para que cree a una modelo que lo lleve. Hay muchos grises entre el blanco y el negro y tú tienes que decidir para qué usar la IA.
Lo que sí que debes tener en cuenta es no convertir en tu marca en una mentira, como que lo que dices que es artesanal en realidad no lo sea. En el episodio te explico un caso muy concreto de cómo una alumna mía utiliza la IA. ¡No te lo pierdas! Si utilizas la IA, hazlo con mucho criterio, como apoyo, no como la protagonista de tu contenido. Hazlo con transparencia absoluta indicándolo en las publicaciones y nunca la utilices para crear clientes falsos, reseñas falsas o cosas por el estilo.
Y, por supuesto, si el uso de IA choca demasiado con tu cliente ideal, con tu producto o con tu marca, ¡directamente no la utilices y opta por alguna de las otras opciones!
Idea de ejercicio
Crea contenido y publícalo en una nueva cuenta completamente privada, para ver cómo te sientes al crearlo y al verlo ahí, pero sin estar expuesto al mundo.
Reflexionar en todo lo que has aprendido en este episodio te ayudará a ubicarte en tu relación con las redes sociales: es algo muy emocional y es normal tener dudas sobre poner tu cara, forzarte a aparecer, ver si te apetece aunque te dé vergüenza… Plantéate si tu marca necesita que aparezcas o si no y, si lo es, elige entre ser tú, un allegado, alguien a quien contrates o alguna otra opción.
Quiero leerte en comentarios: ¿sientes miedo al que dirán o sientes completa neutralidad y te dan igual las redes?
¡Nos vemos la semana que viene!
Marta
Un comentario
Para mí, pienso que lo ideal en mi caso es estar visible, me gusta que la gente conecte más, que se sientan cómodos. Pero, al mismo tiempo me da apuro porque cuando me he grabado tengo la sensación que no soy yo…
Está claro que tengo que trabajarlo.