Ser más productiva pero seguir siendo amable contigo misma es posible y, además, muy positivo para tu agenda. ¡Te comparto mis secretos para ser más productiva en este episodio! Además, te va a ayudar muchísimo si te gustó el episodio 107, en el que te contaba todas mis herramientas secretas para organizarme bien. Porque esto va de la mano: puedes ser muy organizada pero nada productiva, o muy productiva pero nada organizada, y ambos casos te llevan a lo mismo: a no conseguir lo que te propones.
Para que consigas tomar acción, en orden y alcances lo que te propongas, ¡te recomiendo que mires el otro episodio cuando termines este! Y ahora, te cuento mis secretos para ser más productiva:
1. Distinguir entre importante y urgente.
Urgente es eso que requiere atención inmediata. Si no lo haces, tiene consecuencias ya. Puede ser, por ejemplo, preparar un pedido que te recogen hoy, responder un email que tiene fecha límite…
Importante es eso que contribuye a tus objetivos y tus resultados. Impacta en el crecimiento, en las metas… Puede ser, por ejemplo, crear una estrategia de lanzamiento, planificar el mes…
La clave aquí es filtrar si las cosas son realmente urgentes o si pueden esperar a mañana, como una llamada telefónica, que seguramente sueles aceptar sin pensar si quiera, aunque la realidad es que no es urgente y puedes no coger el teléfono y resolverlo en otro momento. Pregúntate: “¿Hay consecuencia directa si no atiendo esto ahora mismo?”.
El truco para conseguir el equilibrio perfecto es priorizar lo importante para que no se convierta en urgente.
2. Delegar.
Aunque delegar es un tema del que se podría hablar ampliamente y que depende de tus circunstancias, para delegar, tienes que tener claro unas cosas básicas:
· Cuál es tu disponibilidad real para tu negocio.
· Cuáles son tus fortalezas, dónde eres insustituible y qué alimenta tu energía.
· Cuáles son tus debilidades y qué merma tu energía.
Cuando tienes claras estas cosas puedes comenzar a delegar. Cuando empiezas, es muy normal que abarques muchas tareas, pero, conforme tu negocio crezca, es también normal que la lista de tareas crezca y que delegues aquellas en la que realmente no eres indispensable.
Por ejemplo, algunas cosas que puedes ir delegando, según tus resultados anteriores, son la gestión del correo electrónico o la atención al cliente, la creación de la página web, la fotografía… La clave es delegar las cosas que son importantes pero que no se hacen porque son tu debilidad, porque te cuesta hacerlas o porque no sabes cómo resolverlas. No delegarlas se traduce en frenar tu negocio en lugar de que crezca.
3. Simplificar.
Ser más productiva no significa hacer más, sino hacer lo importante de la forma más eficiente posible. Encuentra el camino más corto para llegar a tu meta.
Ojo, no tiene que ser el camino más rápido, porque no quieres saltarte pasos importantes, pero sí el más corto para eliminar cosas innecesarias: procesos, creación de contenido…
Piensa en las tareas que haces y cómo puedes hacerlas de forma más corta, más simple. Tener procesos simples hará que tu carga mental sea mucho menor.
4. Hacer ejercicio.
Mover el cuerpo, entrenar y hacer ejercicio en general es fundamental no solo para cuidar tu cuerpo, sino también para cuidar tu mente. Si aún no lo estás haciendo, ayer era el mejor día para empezar, así que, ¡hoy es el segundo mejor!
Hacer ejercicio está más que demostrado científicamente de que tiene beneficios sobre tu salud, pero te voy a recordar los beneficios que tiene directamente sobre tu negocio: tienes más energía para seguir tu agenda, te sientes mucho más motivada, sube tu autoestima como mujer, reduce el estrés y refuerza la disciplina para llevar a cabo tus tareas.
5. Descansar.
Ya sea haciendo algo que te gusta mucho hacer contigo misma (para mí, es hacer ganchillo o leer) o hacer con otros (en mi caso, ir a la playa con mi familia), descansar es fundamental para que seas más productiva en el trabajo.
Al ser tu propia jefa, es muy fácil perderte y que tu trabajo esté permanentemente en el trabajo. Si trabajas en casa, además, puedes llegar a no irte del trabajo.
Necesitas aire en tu mente para encontrar soluciones y tener nuevas ideas, y eso se consigue con el descanso. Respeta tus días de descanso, respeta tu horario personal y no te saltes los límites que te pongas.
Después de haberte contado mis 5 secretos para ser más productiva, te recomiendo que vayas al episodio 107, “Mi lista secreta de herramientas para ser más organizada”, porque junto con este episodio es un combo genial para conseguir los resultados que te propones para tu negocio.
¡Cuéntame en comentarios qué vas a poner en práctica desde ya!
Marta
