Antes de nada, por si no me conoces, soy Marta y tengo un peque de 6 años. Empiezo por aquí porque, oficialmente, mi vida actual es la razón principal por la que he tejido taaaaaaanto estas Navidades.
Mentira. He tejido 10 filas. Sí, diez. Y no, no es que haya perdido la paciencia; es que la Navidad con un niño de seis años redefine completamente lo que significa el “tiempo libre”.

Escribo esto porque sé que no soy la única mamá ahí fuera con ese sentimiento de “Me habría encantado pasarme las Navidades viendo pelis románticas, bebiendo chocolate caliente y haciendo ganchillo, pero no ha sido posible porque mi hijo… tenía vacaciones”.
El otro día, algunas ganchilleras me contaban por Instagram que se sentían mal por esto. Y hoy quiero darle la vuelta al asunto. Porque, aunque me habría encantado maratonear pelis navideñas y tejer en bucle, la realidad es que he pasado el tiempo haciendo algo mucho más importante: estar con mi hijo.
Poco después de que empezasen sus vacaciones, me di cuenta de que mi plan ganchillero no iba a ser posible. ¿Sabes qué hice? Lo acepté. Sí, acepté que mis 10 filas eran un logro épico y que las pelis románticas tendrían que esperar.
Porque, cuando miro atrás, veo que mi hijo no para de crecer. Y sé que cuando menos me lo espere, no querrá saber nada de mí, estará todo el día con sus amigos y yo, de repente, tendré todo el tiempo del mundo para hacer ganchillo… y tal vez llorar un poquito de nostalgia mientras lo hago.
Y mientras tejía esas 10 gloriosas filas (cada una celebrada como un logro olímpico en mi salón), recordé que el ganchillo realmente es terapéutico, incluso si solo logras unas filas entre los quinientos “mamá, mamá, mamá, mamá”. El ganchillo se puede convertir en un mini refugio, aunque solo sean 5 minutos aquí y allá.
Trucos para tejer cuando tienes poco tiempo:
Si quieres aprovechar al máximo cuando sientas que tienes el tiempo limitado, aquí van unos consejillos que a mí me salvan la vida:
- Elige proyectos rápidos: Si tienes entre manos un proyecto largo que requiera concentración, ¡apárcalo! Teje un gorro, unos mitones, un llavero… algo que requiera mínima concentración y sea rápido de tejer.
- Pon a tu hijo a hacer algo creativo a tu lado: Algo que le encante hacer durante un buen rato, ya sea colorear, pintar, leer o lo que sea. En mi caso estas Navidades hemos triunfado con los Hama Beads (enganchada yo también a esto, por cierto).
- Aprovecha las sobremesas: Llévate el ganchillo al restaurante, a la casa de tus suegros y a la reunión de amigos. Nada como una sobremesa para ganchillear, ¡además de que creará conversación seguro! (siempre me pasa)
- Hazte con un “bolsito de viaje” para tu ganchillo: Elige una bolsita (seguro que tienes más de una, que nos conocemos), mete tu proyecto, tu aguja y tus marcadores. Asegúrate de tenerlo siempre a mano por casa y que te quepa perfectamente en el bolso. Así en lugar de abrir el móvil en la sala de espera del dentista, sacas el ganchillo.
- Utiliza agujas gruesas: Nada como un proyecto con aguja gruesa para avanzar rápido y aprovechar al máximo cualquier ratito que tengas para hacer ganchillo. Confieso que estos proyectos me encantan porque siento que aprovecho muy bien mis ratitos de ganchillo ya que voy más rápido y termino proyectos antes.
PATRÓN GRATUITO
CAPUCHA DE GANCHILLO
Aprende a tejer la Capucha Boreal, un proyecto sencillo que no pasará desapercibido. Te enseño mis mejores trucos para que tenga un acabado de diez.
Ideas de proyectos de ganchillo rápidos y fáciles
Estos son algunos de mis proyectos favoritos del Club Bluü, que me parecen ideales cuando tienes poco tiempo para hacer ganchillo:
- Gorros: Gorrito Lorelai, Gorro Gato, Boina Elsa.
- Cestos Respiro.
- Sombrero Cabo.
- Broche de Flor.
- Coletero Bluü.
- Lacitos.
- Capita Tribu.
- Funda Calipso
- Totebag Amelie.






De mamá a mamá, solo quiero decirte que no pasa nada si solo has tejido unas pocas filas. Lo importante es que estás aquí, disfrutando de tu peque, robando ratitos para ti y para tu ganchillo cuando puedes. Todo se va a ir encajando: los niños crecen, el tiempo libre aparece… y el ganchillo siempre seguirá ahí, esperándote para que tejes a tu ritmo y con tranquilidad.
Cuéntame en los comentarios, ¿qué edad tienen tus peques? ¿Cómo sacas tiempo para hacer ganchillo?
¡Un beso y feliz ganchilleo!
Marta

3 respuestas
Hola Marta, soy una mama de tres txikis (de 13, 9 y 7 años). Hace tiempo que te sigo en los podcats y me encantaría convertirme en ganchillera… me encanta ver videos de cómo se hace ganchillo,,, me relaja… me está costando dar el paso a en lugar de ver hacer ganchillo hacerlo yo misma!!! 😉 Sólo he hecho alguna diadema y ahora mi hija me ha pedido que le haga una bufanda… a ver si para el invierno que viene se la regalo!!! porque siendo sincera con los tres txikis, y todo lo demás, me cuesta muchísimo sacar pequeños ratos para hacer ganchillo (más bien aprender a hacer ganchillo). Pero yo creo que tengo alma ganchillera eh!! Así que tiempo al tiempo.
Saludos Marta!!!
¡Hola!
Qué ilusión tu mensaje, ¡gracias por compartir! Wow tienes tres peques, debes ser una experta estirando el tiempo 😉 La mejor manera de empezar es haciéndolo poco a poco, al final lo importante es ese ratito a tejer unas filas, ya sea para un mini o super proyecto. ¡El resultado es lo de menos! ¿Estás apuntada al curso de Cero Patatero? Es ideal para comenzar, tienes vídeos muy cortos y claros, y luego tres proyectos sencillos para poner en práctica lo que vas a prendiendo. Lo mejor es que lo puedes hacer a tu ritmo. Cientos de mujeres han aprendido con ese curso, ¡y te aseguro que la mayoría eran mamás con peques!
Ya sea ahora o más adelante, está claro que la senilla ganchillera está dentro de ti. Es solo cuestión de tiempo, ¡y yo estaré esperándote en mis vídeos!
Un beso enorme y feliz 2026,
Marta
¡Hola Marta! Llevo años siguiéndote, creo que dese tus comienzos. Aprendí a ganchillear con mi madre, ella zurda, yo diestra y cabezota que me cuesta enterarme de las cosas ^_^
El caso es que retomé el aprendizaje ya siendo mamá de dos criaturas, sin tiempo de día y disfrutando cuando por las noches dormían (porque dormían del tirón ¡una suerte!)y yo trasnochaba con la aguja. Siempre, desde el comienzo llevo una bolsa aparte con un libro y una bolsita con un mini proyecto, así según mi ánimo leo o le doy a la aguja. Y siento decir amigas, que aunque crezcan si tienen actividades extraescolares se alargará el momento de tranquilidad en casa, en mi caso mis niñas ya con 18 y 14 años, sigo sin parar con ellas y los poquitos ratitos que tengo es porque los busco. Además la chispa nunca se apaga porque ellas se encargan de pedirme cositas o enviarme cositas chulas que podría hacer.
Para mí, lo importante es disfrutar de todo, modular la vida según nos viene, sin renunciar a nosotras ni a nuestras familias.
Un besito
PD.: Se nota que me gusta hablar, eh? (•‿•)