¿Te has planteado emprender siendo madre de un niño pequeño? Cuando eres el apoyo de los más peques de la casa, puede que conciliar no te sea tan fácil. Si eres emprendedora y mamá, ¡en este episodio te doy mis 5 consejos prácticos como madre!
Muchas de mis alumnas tiene hijos pequeños o empezaron su emprendimiento cuando aún lo eran. Y es que, precisamente ser madre es una de las razones más potentes para emprender: quieres poder ser más adaptable con tu tiempo, no tener que darle explicaciones a nadie si se ponen malitos o si tienes que ir a una reunión con el cole…
Otra de las razones más importantes para mí por la que me gusta mucho emprender es que mi hijo vea que estoy construyendo algo y que, a la vez, me apasiona mi trabajo. Esto último no aplica solo a emprendedoras, sino a todo el mundo: tus hijos pueden ver las diferentes cosas que haces y cómo las disfrutas o cuánto esfuerzo le pones.
Y otra cosa que te da la maternidad cuando emprendes es la capacidad de planificar mejor tu tiempo y priorizar lo realmente importante. Antes de ser madre, pensaba que me faltaba tiempo y ahora me doy cuenta de la realidad que vivía. Teniendo un peque se resume en vivir con mil alarmas (reales o en tu cabeza): la de recogerlo del cole, la de llevarlo a la extraescolar, la de bañarlo, la de meterlo en la cama… Precisamente por eso, cuando trabajas, le das prioridad a lo importante, a lo que mueve tu negocio. No dejas que pasen semanas dándole vueltas a las cosas.
En este episodio quiero darte los consejos o tips que a mí me han ayudado, desde mi experiencia como madre de un niño que va a cumplir pronto 7 años (¡¿Siete?! ¿En qué momento…?). Me encantaría invitar a Victoria Moradell, del Club Belleza Natural, que tiene cinco hijos, que viniera a contarnos su experiencia. ¡Dime en los comentarios si te interesaría escuchar su punto de vista! En mi caso, voy a contarte lo que yo he aprendido estos últimos años y lo que implemento cada día de mi emprendimiento siendo madre.
1. Planificar tu horario de trabajo según el momento vital de tu hijo
No es nada parecido cuando tu peque tiene dos años que cuando tiene cinco. El momento vital, la necesidad de tiempo que le dedicas, las rutinas de ambos… son completamente diferentes y tu planificación tiene que ir de acuerdo a la fase que estés viviendo.
2. Ten expectativas coherente con ese momento
Es clave que no solo te planifiques de acuerdo al momento vital, sino que tengas bien claro lo que puedes llegar a hacer según tu hijo te necesite y, aún más importante, según estés tú: si eres madre soltera, si tienes apoyo familiar… Lleva a tierra tus expectativas sobre lo que puedes conseguir y cuáles son tus metas.
También ten en cuenta el momento de tu negocio: si ya está consolidado y está sistematizado, y simplemente necesita tareas del día a día o si lo estás creando desde el principio ahora mismo. Tu negocio se tiene que adaptar más o menos según ese momento vital.
3. Evita fases clave como lanzamientos en época de vacaciones
Es vital que tengas en cuenta la época del año en la que estás. Si tu peque no está yendo al cole porque es verano o tiene vacaciones de navidad o está en plena vuelta al cole, tal vez no sea el mejor momento para ti para hacer un lanzamiento, si vas a tener que dedicarle muchas a horas a estar con él. Hay diferentes momentos en el año y tiene todo el sentido adaptarse a ellos: ten en cuenta tu situación familiar, si tu peque necesita más atención…
En mi caso, después de muchos años de práctica y al tener mis lanzamientos muy sistematizados, durante la vuelta al cole de este año he tenido dos eventos presenciales y un lanzamiento, pero era la cuarta vez que hacía este lanzamiento y repetía en uno de los eventos presenciales, por lo que ya estaban más que rodados. No se me ocurriría poner un lanzamiento completamente nuevo en una época así.
Calendariza tus lanzamientos, tus objetivos y, de nuevo, tus expectativas, según la época del año: no pretendas trabajar de la misma manera cuando tus hijas están en el cole que cuando están en casa, porque te vas a sentir agotada. Forzar esa rutina con un tiempo disponible tan dispar es como meter un melón en un agujero de golf, ¡no va a caber! Puedes destrozar el melón para que quepa, o sea, romperte a ti misma en pedazos, pero esto no vale la pena y no quieres hacer las cosas así.
4. Decide si compartir tu vida familiar en redes sociales con tu comunidad
Si trabajas mucho las redes sociales en tu negocio, te va a surgir la duda de si hablar de tu vida familiar ahí. Independientemente que muestres la cara o no de tu hijo, que es otra decisión aparte (nosotros hemos decidido no hacerlo, para protegerlo y, por tanto, yo personalmente no te recomiendo que lo hagas), debes plantearte si es coherente o no hablar de tu familia en las redes de tu negocio.
Por ejemplo, si tú vendes bolsos y no tienes una marca personal, probablemente tu público no está yendo para saber si tu hijo va bien en la guardería. Sin embargo, si tienes una marca personal (da igual que vendas producto o servicio), entonces sí puede tener sentido compartir partes de tu vida como madre. También, si tu marca no es personal pero está ligada con productos infantiles, entonces también tiene cabida que tu hijo forme parte: por ejemplo, salen sus manitas jugando con el producto o tiene protagonismo en la historia de tu negocio de alguna manera.
Lo más importante es que seas muy consciente de lo que compartes y de por qué. Si en tu marca no tiene sentido que lo hagas pero te apetece, créate otro perfil donde puedas subir ese contenido lifestyle, pero sé coherente con tu negocio. Y, por supuesto, háblalo con tu pareja (si es el caso) y toma la decisión de compartir más, menos, con la cara o sin la cara, de tus hijos.
5. Rodéate de otras madres que emprenden
En tu día a día, en el cole, en el parque… conoces a muchas mamás. Pero, ¿son emprendedoras? ¡Acércate a ellas! Entérate de las madres de qué amiguitos tienen un negocio y apóyate en ellas: las conversaciones con gente así te serán de gran ayuda porque son con gente que te entiende, que te pueden dar consejos concretos. Su estilo de vida estará más alineado con el tuyo propio: podréis compartir los momentos más difíciles, valores con los que criar a tus hijos y dirigir tu negocio…
Después de este episodio sobre maternidad, he pensado que también te interesaría que invite al fisio, a mi marido, para hablar de cómo la pareja puede apoyarte cuando eres emprendedora, cómo evitar el conflicto y cómo es el acompañamiento a la hora de tener tu negocio.
¡De invitados va la cosa! Comenta quién te gustaría que viniera 🙂
Un beso enorme,
Marta