Si sientes que no estás avanzando con tu negocio, algo está pasando que te frena: estás siendo la misma emprendedora desde hace años, cuando empezaste. Puede que sientas bloqueo y que estás en el mismo punto desde hace un tiempo, aunque lleves emprendiendo ya años. En este episodio te explico qué puede estar pasándote y cómo ponerle solución ya.
El diagnóstico: qué te ocurre si estás estancada como emprendedora
Tal vez han pasado dos, tres o cuatro años desde que comenzaste a emprender. Puede que sientas una sensación de estancamiento que no te deja avanzar. Si es tu caso, puede que esté ocurriendo alguna de estas cosas:
- No te estás incomodando: No estás evolucionando para dejar crecer esa versión de ti misma que quiere ser algo más. Este cambio empieza desde tu interior, y luego impactan en otros aspectos de tu vida, incluyendo, por supuesto, en tu negocio. Esto puede deberse al miedo a no saber qué ocurrirá cuando hagas ciertos cambios, o al perfeccionismo, que te limita a repetir las cosas una y otra vez de la misma forma.
- Estás estancada en el “estoy intentando” en lugar de estar en el “ya soy”: Te has frenado en la identidad de emprendedora que lo intenta todo el rato, en lugar de verte ya como la mujer que quieres ser.
- No estás reconociendo todo lo que has conseguido: Puede que no estés viendo todo el camino que ya has recorrido, que no te des cuenta de tus logros y de lo que ya tienes hecho hasta ahora.
Tu identidad individual
La identidad te ayuda a entender quién eres, quien fuiste, quién quieres ser y en quién te estás convirtiendo. Esta persona no es quien tú dices ser, sino la que realmente eres: en tus decisiones, en tu forma de hablar, en cómo te presentas ante los demás y, sobre todo, en cómo gestionas tu negocio.
Un análisis que puedes hacer es mirar tus escaparates: tus redes sociales, tu armario, tu forma de hablarle a los demás. Muchas veces, la identidad te viene dada: hay un serie de cosas que tus padres, tus profes, tu entorno, siempre desde el amor, pero a veces de forma limitada, han definido por ti. “Es despistada. Es empollona. Es creativa. Es…”. Todo esto te ha encasillado en una serie de cosas, a veces positivas y otras negativas, pero todas te programan sin cuestión.
Cuando eres adulta y responsable de ti misma, hacer un ejercicio de autoevaluación para saber de dónde vienen estas características de ti misma te puede ayudar a distinguir si eres algo o si te han llamado algo y tú lo has aceptado. Por ejemplo: si siempre te dicen que eres despistada, tu subconsciente te permite ser más despistada y menos alerta. Serlo no es ni bueno ni malo, pero sí que vas a querer elegir serlo o no de forma consciente.
Cómo se cuela tu identidad en tu negocio
Tu identidad permea en tu negocio constantemente. Tú eres la cabeza, la visionaria del negocio. Este negocio, tu equipo si lo tienes, tus productos… reflejan cómo estás tú por dentro. Pregúntate:
- Los precios: en caso de vender productos físicos, ¿son justos sus precios? ¿me cuesta poner precios?
- Los clientes: en caso de dar servicios, ¿atraigo a clientes ideales? ¿trabajo con cualquier cliente que acepta mi servicio aunque no encajen con el perfil que quiero?
- La comunicación: ¿cómo hablas de ti misma? ¿a quién le estás hablando? ¿cómo presento mis precios?
- Las decisiones que no tomas: ¿qué decides delegar? ¿estás evitando tomar decisiones sobre algo que te cuesta y, por tanto, tomando la decisión de que esa situación se mantenga?
Ejercicio práctico para romper con el estancamiento como emprendedora
Antes de nada, pregúntate si estás actuando por inercia. Repasa el tema de la identidad y analiza si la has heredado o si has decidido esas características personales. Y, lo más importante, haz este ejercicio desde la gratitud a la mujer que has sido hasta ahora, que te ha traído hasta donde estás, que ha aprendido una serie de herramientas y valores esenciales que tú ahora puedes implementar en el siguiente nivel al que vas a llegar.
El ejercicio escrito consta de tres partes:
- ¿Quién eras en el pasado, hace dos, tres, cinco años?: Describe qué hacías, de quién te rodeabas, cómo te vestías, si te cuidabas, cuánto facturabas, en qué punto de tu negocio estabas. Esta parte te va a ayudar a ver todo lo que has avanzado e integrar todos esos cambios en tu visión actual de ti misma.
- ¿Quién eres hoy?: De nuevo, describe lo mismo que antes pero analizando cómo eres actualmente, cómo te sientes al respecto (si te sientes estancada, si tienes miedo, si te sientes insegura, si sufres el síndrome del impostor…), cómo estás físicamente.
- ¿En quién te quieres convertir, en uno, tres, cinco años?: Describe cómo es esa mujer que tú realmente quieres ser, en todos los aspectos. Cómo te vistes, qué te llena, con quién te rodeas, cómo se siente sobre sí misma, cómo es su negocio.
Cuando haces el ejercicio de ver tu pasado, tu presente y tu futuro, recibirás muchísima energía porque verás todo lo que has conseguido y, por qué no, todo lo que te llevará al siguiente nivel. Te podrás despedir de esa mujer del presente y empezar a tomar decisiones para ser la mujer del futuro, sabiendo qué haría esa mujer que has descrito.
Recuerda lo que has aprendido en este episodio: el cambio empieza dentro de ti y luego se refleja fuera. Tú eres y, después, lo demás se manifiesta. Al tener una buena referencia de esa versión en la que te quieres convertir, tendrás mucha más claridad.
Si quieres ayuda con esto, estoy haciendo sesiones de claridad de 30 minutos completamente gratuitas para ayudar a mujeres como tú. Solo hay 5 al mes y, si hay disponibles, las encuentras aquí para reservarlas. En esa sesión, te ayudaré a tener claridad y decidir qué hacer para subir al siguiente nivel. Pincha aquí para ver el calendario.
¡Nos vemos cara a cara!
Marta
