Eso de trabajar mucho para ganar más es algo que tenemos todas como visión global inculcada desde hace mucho tiempo. Es, sobre todo, un sistema de trabajo empresarial muy de energía masculina, que, además, ¡es un mito! En este episodio desmontamos la idea de que trabajar más es igual a cobrar más.
Por supuesto, esto no quiere decir que el dinero te llegue mientras estás pasando de todo o tirada a la bartola, jajaja; tienes que estar involucrada y tomar decisiones estratégicas en tu emprendimiento.
Por qué trabajar más no significa más ingresos
¿Sabes que tenemos la tendencia general a perder el tiempo? Es posible que pienses que estás trabajando, pero estás tirando energía, foco, concentración con muchas de las tareas de tu día laboral. La falta de estrategia es la culpable detrás de esto: trabajar duro en cosas que realmente no te generan ingresos.
Además, esto se traduce en agotamiento emocional, porque la energía baja y esto afecta a tu productividad y a tu creatividad y entras en un círculo un poco vicioso de “si trabajo muchísimo, voy a recibir muchísimo a cambio”. Y, la mayoría de las veces, esto no se cumple.
La prueba es que hay gente que trabaja muchísimas horas pero que reciben salarios mínimos. Ahí es donde te das cuenta del mito.
Cambia tu mentalidad
Trabajar de una manera inteligente, eficiente, con estrategia es fundamental para que tu trabajo sí reporte más ingresos. Derribar el mito de echar más y más horas sin ningún objetivo es algo que puedes hacer si cambias tu mentalidad.
Pregúntate: “¿Lo que estoy haciendo me acerca a mis objetivos?“. Yo me hago esta pregunta todos los días; muchas veces, cada hora. Y es que, cuando algo mueve tu negocio, es un motor fundamental. Si respondes que sí a la pregunta, fantástico, pero si respondes que no, ¡cambia de tarea ya! Protege tu energía y tu tiempo, son los recursos más valiosos que tienes y no puedes malgastarlos en tareas que no te reportan nada.
Usa estas 3 herramientas para trabajar con inteligencia
1. Lista de tareas de impacto.
Define cuáles son los motores de tu negocio: las tareas que mueven tu emprendimiento. Así te será muy fácil responder a la pregunta de antes. El otro día me tiré 10 minutos poniendo bonito un documento donde estaba simplemente dejando mis notas, un documento que nadie iba a ver, que era solo para mí. ¡Error! Perder el tiempo en algo innecesario que no es una tarea de impacto no hace que mi negocio se mueva para nada. Sin embargo, ahora mismo, aunque no esté vendiendo nada al escribir esto, sí que estoy creando un contenido de valor para ti que, indirectamente tiene un impacto en mi negocio (porque me da visibilidad, porque me acerca a mi audiencia, etc). ¿Ves la diferencia?
Cuando tengas claras las tareas de impacto, crea tu lista maestra (que te explico aquí) con una mayoría de tareas de este tipo y el resto de tareas simplemente necesarias (como las administrativas).
2. Bloques de tiempo.
Una vez las tengas claras, aúna las tareas que tienes que hacer en bloques de tiempo. Por ejemplo, un bloque puede ser de creación de contenido, otro de creación de newsletters, otro de venta, otro de crear un lanzamiento, otro para tareas administrativas, otro de tareas variadas…
Los bloques de tiempo te van a muchísimo a integrar tus tareas y a asegurarte de que estás empleando el tiempo en lo que es realmente importante para tu negocio.
3. Energía como prioridad en vez de las horas
Si reconoces en qué momentos del día tienes mayor energía y programas todas tus tareas importantes ahí, le estarás sacando el máximo provecho a tu tiempo. Cuando te conoces a ti misma y sabes cómo mejor funcionas, puedes colocar las tareas en función de tu energía y dejar de sentirte drenada.
Rellena tu agenda priorizando tu energía y ajústalas en función de eso. Esto también aplica a días concretos: tal vez tu estado emocional cambia según tu ciclo menstrual, si te han dado una noticia, o si te ha pasado algo esa mañana. Mueve las tareas o los bloques de tiempo (si es posible) intercambiando los días. ¡Esto no puede convertirse en una excusa para dejar de hacer cosas! Pero sí será un plan B genial que protegerá tu energía.
Delega y automatiza
Tal vez no lo estás haciendo todavía: la mayoría de las emprendedoras no lo hacen porque piensan que es una carga económica. Pero cuando delegas en alguien, la inversión suele ser mucho menor de lo que piensas y, lo mejor, el efecto en ti es enorme porque es una tarea que te supera o no sabes hacer y simplemente le estás echando horas sin conseguir nada o porque te da más tiempo para dedicarte a otras tareas de gran impacto. Según el punto en el que estés, puedes delegar el empaquetado y envío de paquetes, la gestión del correo electrónico o todo lo relacionado con la gestoría, por ejemplo.
Por otro lado, automatiza siempre que puedas. Hay muchos flujos y procesos de las etiquetas de envíos, programación de contenido en redes y demás que puedes automatizar para que se responda y envíe solo. Revisa regularmente y mira qué está funcionando para tenerlo todo lo más optimizado posible.
En el episodio te doy 6 pasos concretos que, después de escuchar el episodio completo, podrás seguir para trabajar menos y generar más. ¡Seguro que te ayudan a trabajar menos y generar más!
A por ello,
Marta